Portal
on europen novel
Sucede
hoy que un número cada vez mayor de europeos caminan
por las calles del Viejo Continente con una frecuencia antes
desconocida.
Gracias al acuerdo de Schengen, desde 1985 viajamos libremente
por Europa y, gracias al euro, ya no nos enfrentamos al problema
del cambio de moneda.
Sin embargo, el refuerzo de los vínculos económicos,
la consolidación de los órganos políticos
no son suficientes, se percibe la necesidad de vínculos
más profundos.
La facilidad con la que nos hospedamos en las ciudades
de la Unión Europea reactiva, además, de manera
prodigiosa nuestra memoria: descubrimos que muchas de estas
ciudades no nos resultan extrañas. Reconocemos los
lugares que hemos frecuentado en las páginas de los
grandes escritores.
El París de Marcel Proust, el Londres de Virginia Wolf,
El Dublín de James Joyce, el Lübeck de Thomas
de Mann, la Sevilla de Antonio Machado, La Lisboa de Fernando
Pessoa, la Trieste de Italo Svevo, la Sicilia de Pirandello,
y así muchos más, nos recuerdan a algo familiar.
Constatamos que la literatura ha contribuido a formar
una memoria y una experiencia comunes.
La novela, en particular, con su calidad de género
plural capaz de incorporar lenguajes diferentes, de contaminarse
con otras formas de escritura, se revela como el género
más adecuado para hacer madurar, como ha indicado Vargas
Llosa, un "sentido de pertenencia a la colectividad humana
a través del tiempo y del espacio".
¿Es por tanto posible para el ciudadano europeo
reconocerse en algunos autores y en algunas obras fundamentales?
¿Podemos hablar de una biblioteca compartida? Son interrogantes
que nos hacemos desde hace un tiempo.
También en Roma, por iniciativa de la Facoltà
di Scienze umanistiche, se ha realizado recientemente un sondeo
en las universidades de doce países del Continente
europeo para averiguar si entre ellos existe un mínimo
denominador común literario. Los resultados han hecho
emerger una sorprendente convergencia en las preferencias
de los entrevistados que de hecho hace visible un posible
canon europeo fundado sobre la lectura de los mismos clásicos.
Tal conclusión sustenta y refuerza la iniciativa promovida,
aproximadamente hace un año, por la Facoltà
di Lettere de Palermo, con el objetivo de hacer
un mapa, en este caso, de la realidad literaria europea actual
con la colaboración de las Universidades
de Sevilla, Lovaina
y Groninga,
y cofinanciada por la Unión Europea.
El objetivo del proyecto PEN
(Portal of European Novel), en el que se espera
involucrar en el futuro a otras universidades, es comenzar
a dar cuenta de la variada realidad de la novela en Europa.
En una perspectiva de diálogo e intercambio el portal
quiere ofrecer, entonces, una ocasión provechosa para
incrementar y enriquecer la confrontación dialéctica
entre las naciones europeas, no sólo a nivel político
y económico, sino también en el frente literario,
humanístico.
Por otra parte, en términos cada vez más evidentes,
en el curso de los últimos decenios, la novela se ha
convertido en una realidad culturalmente relevante no sólo
través de la contribución de los autores europeos,
con su tradición consolidada, y de los norteamericanos,
que se remiten a esta tradición, sino también
por la aportación de escritores de partes del mundo
que hoy más que nunca nos interesan: africanos, indios,
israelíes, libaneses, paquistaníes, sudamericanos,
etc. Sus novelas representan de hecho preciosas puertas abiertas
sobre realidades desconocidas y sobre diferentes culturas
y pueblos.
Nuevas generaciones de escritores en Europa y en el mundo
continúan dando cuenta de la complejidad y contradictoriedad
de la realidad en la que vivimos, de los laberintos en los
que corremos el riesgo de perdernos, dirigiendo la mirada
hacia el inagotable espectáculo de la escena humana.
Ellos, los escritores, continúan apostándose
detrás de aquel "número incalculable de
ventanas" que, según Henry James, formaba parte
de la casa de la novela, contribuyendo a incrementar nuestra
experiencia, a desarrollar nuestro sentido crítico.
En este sentido, este "portal" quiere constituir
una ventana privilegiada que Europa abre sobre el mundo y
que abre Europa al mundo.
Domenica Perrone,
Palermo, mayo 2007
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